maría se fue con prontitud

María, se fue con prontitud…

María «se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá». Es interesante reflexionar en lo extraño de este viaje.

Nadie sabía nada de Isabel ni de su embarazo., y cierta­mente los parientes y amigos criticarían a Ma­ría: ¿Cómo se te ocurre irte precisamente ahora que estás para desposarte? ¡Piensa en hacer tu ajuar de casada! Y tras las críticas, las sospechas: ¿Por qué una muchacha de esa edad y en su situación ha decidido marcharse? ¿Qué quiere,  ­qué pretende?

María, sin embargo, tiene tan claro en el cora­zón lo que quiere hacer, que su “concreción” no se detiene ante nada ni ante nadie. Anota el evangelista: “Se fue con prontitud”.

 

Reflexión:

¿Actúo yo con prontitud ante las necesidades de los demás?

¿Veo en la necesidad de las personas una responsabilidad mía?

¿Qué tengo apartado y tendría que hacer ya, con prontitud, con respecto a alguien cercano a mí?