las lágrimas del mundo

¿Qué ha pasado estos años en el mundo?

¿Por qué llora en silencio la Virgen María?

Quizá por ver a los hombres dormidos

mientras la ambición atrapa el futuro

mientras el dinero mueve nuestras vidas

y mientras luchar cayó en el olvido.

 

Luchar sin equipaje, sin rifle, sin levantar la espada,

luchar sin ser notado en gritos de silencio

luchar con el perdón, la entrega y la palabra

luchar dando ilusión aunque devuelvan tedio.

 

Caminamos solos

preparamos  la mochila con esmero

y queremos tener todo

sin saber qué es el esfuerzo.

 

Bajo el cómodo tejado de la vida

refugiamos realidades que no nos importan

y con varias promesas y algunos billetes

curamos la herida

que la soledad reclama sin perder la memoria.

 

Ya hay niños cansados de sufrir en la guerra,

no queremos pelear si no es con amor,

para apagar el hambre, la pobreza,

y salvar las esperanzas

y aprender del miedo

que no es más fuerte quien levanta la mano

sino quien ve en el otro la creación de Dios.

 

Caminamos solos

Preparamos la mochila con esmero

y queremos tener todo

sin saber qué es el esfuerzo.

 

Aunque tenga los ojos abiertos, no veo lo que pasa ahí fuera,

no veo al compañero que está solo, no veo los insultos,

no veo cuando ofenden al más débil, no veo las cadenas

que me atan a las lágrimas del mundo

por ser como los demás

con risas falsas que me cierran el alma con un escudo.

 

 

Pasamos por alto la ira, el maltrato

hacia los que atacan con palabras hirientes

con tanta soberbia, no nos ayudamos

y terminaremos siendo indiferentes.

Ayudar es tender una mano,

ayudar es hablar con respeto

ayudar es olvidar el agravio

ayudar es huir de lo mío y pensar en lo nuestro.

Ayudar, no es ser diferente, es ser solidario.