la mina de oro

La economía de Ruanda se recuperaba poco a poco del impacto devastador de años de conflicto civil cuando una cooperativa minera descubrió que había perdido más de lo que pensaban.

En 2008, un cambio en la ley ruandesa obligaba a la cooperativa a renovar su permiso. Esta tarea le correspondió al presidente del grupo, que era un miembro influyente de la comunidad.

Sin embargo los miembros de la cooperativa aseguran que el presidente falsificó los documentos de propiedad y re-registró la mina bajo su propio nombre. Apelaron a los líderes locales, pero los líderes se pusieron de lado del presidente.

La cooperativa escribió entonces a la Autoridad Fiscal del Estado de Ruanda para pedir una investigación. Cuando pasaron meses sin una respuesta, acudieron a Transparencia Internacional (TI) Ruanda, que redactó una apelación de conveniencia y la remitió al fiscal general.

Como consecuencia, el caso llegó a los tribunales, y, tras una victoria sorprendente, el presidente de la cooperativa fue sentenciado a 10 años de cárcel, y multado con el equivalente de unos 3,400 dólares USA. La propiedad de la mina se devolvió al grupo, que ahora trabaja para aumentar su rendimiento para beneficio de la comunidad.

Tres casos más relativos a explotaciones mineras han llegado desde entonces a TI Ruanda; evidencia alentadora de que la demanda para rendiciones de cuentas está creciendo.

Transparencia Internacional proporciona asesoramiento y apoyo legal gratuito a las víctimas y testigos de la corrupción en más de 40 países alrededor del mundo. Sólo en 2009, más de 20,000 las personas acudieron en busca de ayuda.