gracias

 

Señor, te doy gracias porque puedo escuchar.

Los sonidos del mundo llegan a mis oídos y a mi corazón.

Puedo oír el ruido del mar, las palabras de mis familia y la conversación de mis amigos.

La música acompaña los momentos más felices de mi vida.

Los pájaros cantan sin fin.

Gracias por todas las maravillas que oigo.

Enséñame a escuchar lo que tú me dices.