los refugiados

Vamos a comenzar este nuevo día rezando a Jesús. Hoy nos vamos a acercar a una realidad que a veces vemos por la tele, pero que no hacemos mucho caso. Son los refugiados. Jesús nos enseña a ser solidario siempre y con todos, porque nos habla de un Dios que es padre de todos, es decir, que todos somos hermanos. 

Leemos en voz alta y co tranquilidad:

Normalmente, cuando vamos de viaje primero preparamos las maletas según el lugar dónde vayamos, las actividades que haremos... pero hay personas que deben viajar lejos de su casa y no pueden llevar mucho equipaje; algunos porque ya no tienen nada, otros porque lo deben llevar encima... son los refugiados.

Los refugiados se encuentran en situaciones preocupantes. Muchas veces son personas consideradas inexistentes por los países de los cuales tuvieron que huir.

Siempre por desastres naturales, motivos políticos, económicos o bélicos. Huir del propio país no es nada fácil porque dejas el lugar donde naciste y creciste, dejas tus raíces, tu cultura, tus costumbres y, sobre todo, dejas a tus familiares y amigos. Debes comenzar tu vida de cero sin ninguna seguridad sobre tu futuro, sin ninguna de las cosas que te identifican, sin tu casa, sin tu ropa, sin los juguetes… quizá sin la familia...

En los lugares de acogida, primero tdeben atender a sus necesidades básicas más urgentes: alimento, techo, atención sanitaria, educación...

Y después, poco a poco, ir superando el dolor de la pérdida y ver si pueden volver a casa para recomenzar la vida.

En muchos casos además, los refugiados deben afrontar problemas de integración a causa del idioma, la cultura y los sentimientos “xenófobos” de algunas personas en los lugares de acogida.

        Nadie huye de su país, de su cultura, por capricho.

        No juzgues y no condenes si no conoces la situación.

        No seas “xenófobo” porque todos somos hermanos en un mismo dios y padre.

 

Oración:

Después de saber qué y quiénes son los refugiados vamos a rezar todos juntos para sentirnos hermanos y solidarios con todas las personas que tienen que dejar su casa, su país y su cultura. Por eso decimos juntos la oración de los hermanos: Padre nuestro…