refugiados

Normalmente, cuando vamos de viaje primero preparamos las maletas según el lugar dónde vayamos, las actividades que haremos... pero hay personas que deben viajar lejos de su casa y no pueden llevar mucho equipaje; algunos porque ya no tienen nada, otros porque lo deben llevar encima... son los refugiados.

Los refugiados se encuentran en situaciones preocupantes y muy precarias. Muchas veces son personas consideradas inexistentes por los países de los cuales tuvieron que huir. Siempre por desastres naturales, motivos políticos, económicos o bélicos. Huir del propio país no es nada fácil porque dejas el lugar donde naciste y creciste, dejas tus raíces, tu cultura, tus costumbres y, sobre todo, dejas a tus familiares y amigos. Debes comenzar tu vida de cero sin ninguna seguridad sobre tu futuro, sin ninguna de las cosas que te identifican, sin tu casa, sin tu ropa, sin los juguetes… quizá sin la familia...

En muchos casos además, los refugiados deben afrontar problemas de integración a causa del idioma, la cultura y los sentimientos “xenófobos” de algunas personas en los lugares de acogida.

Primero deben atender a sus necesidades básicas más urgentes: alimento, “cobijo”, atención sanitaria y educación. Y después, poco a poco, ir superando el dolor de la pérdida y ver si pueden volver a casa para recomenzar la vida.