un corazón nuevo

Nuestro nuevo corazón late muy deprisa, nos da energía suficiente para compartirla con los demás. Esta semana vamos a ir un poco más allá, vamos a darnos cuenta de que igual que nuestro corazón late aquí y ahora hay muchos corazones ralentizados en el mundo debido a la injusticia social y política que existe en otros países. Vamos a esforzarnos por entender esa realidad y a compartir aquellos que podamos con los que más lo necesitan. Con chavales como nosotros que no tienen la suerte que tenemos.

 

Para la reflexión: ¿Cómo se encuentra tu corazón? ¿Late a buen ritmo? ¿Cres que todos los corazones laten igual? ¿Qué puedes hacer para que todos latan al mismo ritmo?

Oración: “El Papa Francisco nos recuerda: “Tenemos un tesoro que no nos pueden robar, no es lo que ahorramos, sino lo que damos a los demás”. Pidamos al Señor nos dé un corazón nuevo y grande para llegar a todos los rincones del mundo”